Probióticos para la piel

En este blog siempre hablamos de la microbiota del intestino y la importancia de la salud de este órgano. Pero no es el único que tiene población de microorganismos beneficiosos, la piel también tiene su propia microbiota y la podemos cuidar consumiendo probióticos.

La microbiota de la piel

Desde hace muchos años se sabe que nuestro intestino está poblado por microorganismos beneficiosos que cumplen muchas funciones y que muchas enfermedades son causadas por un desequilibrio en esta población. Pero también se ha descubierto que no es el único lugar que tiene esta particularidad, por ejemplo la boca, la vagina o la piel tienen su propia microbiota y cada una de estas cumple una función en nuestro organismo.

¿Cómo cuido la microbiota de mi piel?

Una de las claves para mantener una piel sana es la dieta. La microbiota de la piel está estrechamente ligada a la del intestino y los alimentos que ingerimos pueden afectar (tanto beneficiar como perjudicar) la salud de nuestra piel. De hecho, muchos profesionales de la salud evalúan la salud del intestino para determinar si un problema de la piel puede estar relacionado. Teniendo una dieta que aporte microorganismos beneficiosos, así como fibra alimentaria para alimentar estos microbios, estamos también ayudando a la salud de la piel.
Otra manera de enriquecer la microbiota de la piel es estando en contacto con entornos naturales, es decir en lugares con mucha vegetación. Sentarse en el pasto o caminar por un parque arbolado puede ayudar a la piel ya que, sin darnos cuenta, entramos en contacto con muchos organismos microscópicos que encuentran en nuestra piel un lugar para habitar y generar una relación de ayuda mutua con nuestro organismo.

Probióticos para la piel

Existe hoy en el mercado una gran cantidad de productos para el cuidado de la piel que tienen probióticos, cada vez más se entiende la importancia de la diversidad de organismos en la piel. Muchos de estos productos son de aplicación directa, por ejemplo cremas, ungüentos, lociones, etc. Como señalamos antes, también se puede mejorar la salud de la piel a través de lo que ingerimos. Todavía queda mucho por estudiar pero ya se conocen algunos probióticos que combaten problemas específicos de la piel, algunos de ellos están presentes en el kéfir de Loto.
Lactobacillus rhamnosus: es una bacteria que produce ácido láctico, que regula el pH de la piel. Esto ayuda a combatir la resequedad de la piel y la tendencia al eccema.
Bifidobacterium lactis: tiene una acción antiinflamatoria lo cual es una gran ayuda contra la rosácea y la piel sensible.

El consumo de microorganismos vivos, tanto para mejorar la salud de la piel o del intestino, conviene que se acompañe de una dieta rica en fibra para alimentar y fortalecer el crecimiento de la población viva de nuestro intestino y nuestra piel.

Compartilo con alguien que le interese

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Agustina Arrillaga

    Hola cómo consumís este probiótico Bifidobacterium lactis: el que acabo de leer en un artículo de ustedes acerca de la piel? Está en los productos loto? O se ingiere en cápsulas?